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Lima, Perú. Jueves, 17 de Agosto de 2017

Líder cubano Fidel Castro muere a los 90 años

Una leyenda de la izquierda revolucionaria que gobernó su país durante casi medio siglo, y la última persona en enfrentarse a los Estados Unidos.

  • Fidel Castro falleció a la edad de 90 años
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El líder cubano Fidel Castro, una leyenda de la izquierda revolucionaria que gobernó su país durante casi medio siglo, murió el viernes a los 90 años, informó su hermano Raúl Castro en un mensaje transmitido el sábado por la televisión estatal.

Castro, cuyo fallecimiento deja a la izquierda latinoamericana sin su mayor referente del siglo XX, estaba apartado del poder desde julio del 2006, cuando enfermedad intestinal lo obligó a ceder el mando a Raúl, quien oficialmente asumió la presidencia dos años después. Nunca se revelaron detalles de su padecimiento y tampoco las causas de su muerte.

"Con profundo dolor comparezco para informar a nuestro pueblo (...) que hoy 25 de noviembre de 2016 a las 10.29 de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz", dijo Raúl Castro, vestido de verde olivo, en un mensaje que leyó y fue divulgado por los medios estatales.

El mandatario, quien se despidió con el característico saludo revolucionario "hasta la victoria siempre", dijo que los restos de su hermano serán cremados por la mañana del sábado, cumpliendo con los deseos del veterano ex guerrillero.

La muerte de Castro fue lamentada por líderes de todo el mundo, desde el presidente chino Xi Jinping hasta presidentes latinoamericanos como Enrique Peña Nieto, de México, y Nicolás Maduro, de Venezuela.

"Fidel Castro fue un ejemplo de lucha para los pueblos del mundo. Seguiremos adelante con su legado", dijo Maduro al canal Telesur.

El papa Francisco expresó su pesar y dijo que oraría por el político ateo, mientras que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, se limitó a exclamar por Twitter: ¡Fidel Castro está muerto!

 

SONRISAS Y LÁGRIMAS

Las calles estaban tranquilas en La Habana. Algunos residentes reaccionaron con tristeza a la noticia.

El Gobierno declaró nueve días de duelo nacional e informó que los homenajes comenzarán el lunes con una ceremonia donde los cubanos podrán despedir a Castro. Las honras incluirán un acto masivo en la Plaza de la Revolución y acabarán con el traslado de sus cenizas a Santiago de Cuba para su descanso.

En Miami, donde viven miles de exiliados opositores al Gobierno comunista de la isla, una multitud celebraba con banderas cubanas, bailaba y hacía sonar cacerolas y bocinas, según videos publicados en redes sociales.

"Ese hombre se va a recordar en el mundo entero, porque ese hombre ha llegado donde no ha llegado nadie en el mundo", dijo con tristeza el cubano Duncy Fajardo en las calles de La Habana.

Castro, un carismático e implacable líder que hizo de la barba, el uniforme guerrillero verde oliva y los cigarros su marca registrada, saltó al centro de la geopolítica global al aliarse a Moscú poco después de bajar en 1959 de la Sierra Maestra para derrocar al dictador Fulgencio Batista.

Fue venerado por miles de simpatizantes de izquierda, pero gobiernos como el de Estados Unidos y cubanos exiliados que abandonaron el país tras la revolución lo acusaban de tirano.

"El hombre que decidió cada detalle de la Cuba en la que nací y crecí, ya no está. Una extraña levedad se extiende por la Isla", dijo la bloguera opositora Yoani Sánchez.

La desaparición del líder revolucionario difícilmente implicará un gran cambio en el sistema socialista que edificó en Cuba, donde su hermano adoptó reformas para modernizar la deprimida economía e inició un proceso para restablecer los vínculos diplomáticos con Washington tras más de cinco décadas de hostilidades. Fidel Castro pareció apoyar tibiamente esas decisiones.

Aún no está claro si el nuevo presidente estadounidense seguirá el camino de normalizar las relaciones con La Habana o cumplirá sus promesas de campaña de volver a la línea dura contra Cuba, país sobre el que Estados Unidos mantiene desde hace más de medio siglo un férreo embargo comercial.

 

"EL COMANDANTE"

La muerte de Fidel Castro simboliza el fin de una era en un país donde el 70 por ciento de la población nació después de su revolución de 1959 sin conocer otro líder que "el Comandante".

El propio Castro se refirió a la cercanía de su muerte en el último discurso que dio el pasado 19 de abril en la clausura del Séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba, cuando dijo: "Pronto deberé cumplir 90 años, nunca se me había ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo, fue capricho del azar".

"A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos (...) A nuestros hermanos de América Latina y del mundo debemos trasmitirles que el pueblo cubano vencerá", dijo ante los delegados al congreso. "Tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala", señaló.

Su muerte termina de cerrar un capítulo en la historia, después de que se alió a la Unión Soviética y convirtió Cuba en una trinchera del socialismo a 150 kilómetros de Estados Unidos, al que combatió con sus encendidos discursos y a veces también con las armas.

Aún enfermo y detrás de bastidores, continuaba siendo una influyente figura en Cuba y fue inspiración para una nueva generación de líderes de izquierda, como el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez o el mandatario boliviano Evo Morales.

Castro se mantuvo fiel a su ideología aún después de la caída del comunismo soviético y el fin de la Guerra Fría, siendo una figura respetada en muchos lugares por su lucha contra el colonialismo. Nelson Mandela, tras salir de prisión, le agradeció varias veces sus esfuerzos para debilitar la segregación racial en Sudáfrica.

 

¿NUEVA GENERACIÓN?

Su muerte se produce en medio del lento proceso de cambios económicos y diplomáticos emprendidos por su hermano Raúl, con los que ha prometido modernizar la ineficiente economía centralizada sin descarrilar a Cuba de la senda socialista.

Es por eso que los analistas consideran que el deceso difícilmente representará un giro político en la isla.

"No creo que la muerte de Fidel sea la gran prueba. La gran prueba será transferir las riendas de la revolución a la próxima generación y eso ocurrirá cuando Raúl deje el poder", dijo Phil Peters, un experto del Lexington Institute en Washington.

Raúl, un general de 85 años, enfrenta además la difícil tarea de elegir un sucesor en un panorama político todavía dominado por sus ancianos compañeros de armas.

Ha sugerido que limitará los cargos políticos a un máximo de 10 años, aunque mantendrá al Partido Comunista como la única fuerza política legal en Cuba.

La influencia de Fidel Castro se extendió mucho más allá de su isla de 11 millones de habitantes. Era un símbolo para militantes de izquierda de todo el mundo, que admiraban el sistema de educación y salud pública que construyó en la isla.

Sus críticos lo consideraban un dictador que encarceló a sus opositores y arruinó Cuba con sus experimentos socialistas.

"Es una noticia muy dolorosa. Me acabo de enterar. Para todo el mundo en Cuba y fuera de Cuba es muy lamentable su fallecimiento", dijo Luis Martínez, con el rostro contrariado en una céntrica avenida del barrio El Vedado. 


Fecha de Publicacion: 26/11/2016